lunes, 29 de julio de 2013

LA GRAN PRESIDENTA



Y ahí se alzaba ella, la nueva y primera Presidenta del Gobierno de España, sobre el resto de los españoles. Para engrandecer la gesta, sus asesores habían decidido que el primer discurso no se hiciera desde su balcón, sino en el monte, en los pastos, donde ella se sentía más natural, más acostumbrada a tratar con la gente, quizás intentando emular a Azaña con sus discursos en campo abierto.

Eran las dos de la mañana y sin embargo aquello rebosaba de gente, españoles de todas las españas habían venido a verla, a compartir el triunfo de la Democracia y a celebrar la victoria de su Equipo (quizás quise decir Partido Político), poco importaba la hora, ellos irían con ella a donde fuera, pues por una vez habían encontrado una verdadera alternativa al turnismo político que estaban (estamos) viviendo.
  
Desde el atril que le habían preparado para su gran discurso veía pasar mentalmente todo el camino que habia andado para llegar hasta allí: recordaba el primer día como si hubiera sido ayer, cuando un grupo de asesores políticos la habían ido a visitar a su contemplativa vida rural y la habían elegido para liderar lo que sería un cambio de paradigma en los sistemas democráticos actuales. Sí, ella había sido la elegida para mostrarle al mundo que por muy corrupto o necrosado que estuviera el sistema aún se podría reinventar y dar un salto adelante, un paso más en el juego de la representación popular. Desde entonces el tiempo había pasado fugaz como un meteorito, y enseguida comenzó a aparecer en todos los medios de comunicación, tanto dando entrevistas en las que sin decir nada, lo decía todo, como exponiéndose a grandes masas de seguidores para que la adoraran como un ídolo antes incluso de empezar el discurso.

Y ahí estaba de nuevo, contemplando la sencillez de su pueblo, y la sinceridad de un sistema que ahora, con ella, se libraba al fin de sus máscaras y mostraba su verdadera naturaleza. Y habló:

-¡Muuu! - Proclamó la vaca, y la multitud, extasiada, lloró al ver como su nueva presidenta cagaba en el escenario mientras seguía pastando. Al mismo tiempo, los asesores, se felicitaron por su excelente trabajo, y el resto del mundo observaba anonadado hasta qué punto era capaz de llegar la Marca España.

No hay comentarios:

Publicar un comentario